·Sé esa parte de Vida que sólo TÚ puedes hacer que exista·

                                   Patrizia C. Mazzucchelli                                              



NEUROPEDAGOGÍA

Si has curioseado en mi historia personal puedes hacerte a la idea de la cantidad de interrogantes que "mis rarezas infantiles" suscitaron en los diferentes contextos vitales. Mi madre se compraba libros en los que encontrarme; yo estaba perdida en su mundo y ella en el mío. Sé lo duro e incierto que debió ser para ella no poder reconocerme, pero ante todo intentó respetar mi espacio de aislamiento voluntario. Durante sus ausencias aprovechaba para conocerla a través de los libros que leía y las palabras que escribía; ese era mi estilo, descubrir quién era ella de forma indirecta.

Diseño de Sílvia Molas

Recuerdo un día con tan sólo 11 años que, tras un inesperado suceso que cambió mi entendimiento de la vida, me apresuré a buscar respuestas ("¿qué era aquello que me sucedía?") en dos libros de la estantería que sobresalían, "El niño zurdo" y "Los signos del zodíaco y su carácter. Por el título de este apartado sabrás, ante mi sorpresa, en cuál obtuve más respuestas y pese a ello, a cuál acabé haciendo caso a pies juntillas porque era lo que la mayoría asentía. Fue un atisbo de aut☉descubrimiento que se diluyó con el ♄iempo. 

Aprendí a disimular ciertos rasgos de mi personalidad pero no dejé de indagar; me interesé por la psiquiatría, la epigenética, la neurociencia pero yo "era de letras" y desemboqué en psicopedagogía. Confieso que anhelaba un estudio genético y neuronal sobre mí misma, que apaciguara la inquietud existencial que me diluía por dentro, pero eso no está al alcance de cualquier persona singular, sino más bien vinculado a la enfermedad, y además conllevaba el riesgo de exponerse al criterio de una sociedad proclive al sobrediagnóstico.
La idea de que yo era así por cuestión genética me resultaba incompleta y más creció mi curiosidad al ser consciente de la existencia de seres humanos fascinantes, tan o más 'out' que yo. El libro "Quiero dejar de ser un dentrodemí" me impactó hasta tal punto que, a partir de entonces, a toda etiqueta de trastorno la precedí del concepto "neurodivers☉. Como una de mis peculiaridades era la de escribir rimando palabras, supongo que mi cerebro hizo una analogía entre neurodivers☉ y univers☉.(¿Has visto la similitud que hay entre la estructura cerebral y la del universo? La observación científica, cada vez más, se está centrando en esta realidad.)
Entonces lo vi claro; no aprendemos a mirar con verdadera consciencia ni muy hacia dentro ni muy hacia fuera, porque no se facilita y así acabamos quedándonos a medio camino de nosotr☉s mism☉s (seres humanos sesgados). La cultura que organiza nuestra sociedad es la capa intermedia (entre el cielo y la tierra) que nos entretiene y desconecta del origen de nuestra verdadera naturaleza. Cuando nacemos venimos con una impronta genética-astronómica, como si nuestros cerebros fuesen receptores-emisores energéticos del universo. Sin Sol (corazón) no hay vida; la energía solar hace que el planeta Tierra y lo que contiene "palpite"; la Luna marca el ritmo de ese dinamismo, Mercurio...Venus... ¡Estira tú mism☉ del hilo..!
Efemérides astronómico.Marzo 1978

A falta de conocer mi ADN y mapa neuronal, me abrí a la posibilidad de que existiese un ADN astronómico, ya sabes, "como es arriba es abajo, como es adentro es afuera", y empecé a obtener respuestas novedosas, asombrosas y convincentes que explicaban mi naturaleza sin etiquetas, sin estigmas, como parte de un todo vivo y evolutivo. De una versión de mí misma caricaturizada trascendí a otra naturalizada, que me reconectó con la comprensión de vida que ya había intuido de niña.

Una vez completado tu puzzle inicial, el desarrollo de tus talentos (en convivencia armoniosa con tus vulnerabilidades) se hace más fluido al tiempo que cada paso dado se torna más firme.La sociedad puede continuar juzgándote de 'freak' pero tú, ante ti, te sientes 'VIP' porque ya no te sobrevives sino que te vives. 

Una vez comprobada la funcionalidad y versatilidad de lo que denomino ADN astronómico, inicialmente en mí y posteriormente en los distintos casos en los que he trabajado y colaborado (TEA, TDA-H y otras dificultades de aprendizaje, relacionales y existenciales), planteo la neuropedagogía y la astropedagogía como disciplinas complementarias-holísticas para aprenderse a un☉ mism☉ como múltiplemente inteligente,  es decir, conocer el estilo de aprendizaje, el patrón comunicativo, el sistema emocional, la estrategia relacional social y medioambiental, el esquema corporal-cinestésico, la estructura de creencias y el sentido vital más resonante con la naturaleza de cada caso particular. Paralelamente, también aborda la prevención de acciones contraproducentes y limitantes que supongan un obstáculo para el desarrollo de las capacidades y potencialidades.

No voy a entrar en el debate caduco de que la ciencia no ha podido demostrar aún la correlación entre cuerpos celestes y human☉s, así como aún no ha podido resolver incógnitas como la del autismo o de las enfermedades raras, ni explicar al 100% cómo funciona la intuición o el dèjá vu; pese a que ciertos científicos de renombre sí afirman haber dado con el "alma humana inmortal" contenida en microtúbulos ubicados en las células cerebrales.

Mi objetivo es ofrecer una mirada del más allá en el más aquí, que aligere la carga existencial y vital que supone ser diferente a lo  que alguien en algún momento decidió que era lo normal. También pretendo facilitar estrategias de comprensión e intervención, respecto a colectivos infantiles y juveniles que están siendo desnaturalizad☉s por diagnósticos que se limitan solamente a señalar sus vulnerabilidades y/o divergencias respecto a la media, invisibilizando sus capacidades como parte importante de la solución. Estoy convencida de que el nacimiento de niñ☉s neurodivers☉s es la oportunidad de cambiar paradigmas con el fin de transformar la "ego·sociedad" en "eco·sociedad".

Para ello, me he propuesto iniciar de forma colaborativa una serie de investigaciones empíricas que verifiquen las hipótesis planteadas, fundamentadas no sólo en mi experiencia personal y profesional, sino también en la de una comunidad de expert☉s interdisciplinar. 

Si algo en ti ha vibrado y resonado en la lectura de estas líneas, permítete fluir y compartir con nosotr☉s esa parte de Vida que sólo TÚ puedes hacer que exista, opinando constructivamente en los artículos, post, vídeos que cada semana irán apareciendo en el blog y las redes sociales.